Cómo aprender a decir no? Aprender a decir no cuesta, cuesta mucho. Y esto se debe a que culturalmente no estamos programados para negarnos a hacer algo que nos piden.

Lo primero que vamos a hacer es definir el concepto de Asertividad. La Asertividad es un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás. Este el quid de la cuestión, conocer nuestros propios derechos y defenderlos.

¿Cuantas veces nos han liado para hacer algo que literalmente no queríamos hacer?

Muchísimas seguro, pues entonces no estamos siendo asertivos ya que no defendemos nuestros propios derechos.

Los principales motivos por los que nos cuesta tanto decir no son:

  • Querer ayudar. El negarse a hacer algo suele estar relacionado con el egoísmo, mientras que el hacer un favor tiene connotaciones de amabilidad y generosidad
  • Miedo al rechazo. Este miedo a ser apartados o rechazados, nos lleva a ceder en nuestros derechos y así buscar la aprobación del resto.
  • Sentimiento de culpa. Para mi, este es el mayor causante de que nos cueste tanto decir no. Al aceptar las peticiones de alguien, aún sabiendo que no queremos hacerlo, nos estamos previniendo de un posible sentimiento de culpa futuro.  No os ha pasado que cuando conseguimos negarnos a hacer algo que no queremos, después empezamos a pensar… ¿Y si se habrá enfadado? o ¿Y si le he provocado un problema? Cómo si renunciar a nuestra voluntad por haberlo hecho no tuviera valor!!!

Partiendo de esta base, es importante que hagamos una auténtica oposición asertiva. En otras palabras, si somos conscientes de por qué nos cuesta tanto decir no, podemos utilizar estos motivos para formular nuestra negación. 

Primer paso, no pongas excusas

Si tienes claro que algo no lo quieres hacer, dilo sin rodeos, no pongas excusas.

Si ponemos excusas, lo único que estaremos exponiendo son motivos, muchas veces basados en el “bien queda”, que servirán a la otra parte para contrarrestar.

Este es el gran problema, dar a la otra persona motivos para que pueda desmontártelos. Poner excusas ante un buen manipulador es como mostrarle a un niño una bolsa de gominolas, no parará hasta que se salga con la suya y las consiga.

¿Y si nos preguntan los motivos por los que no atendemos a su petición? Dejar claro que no podemos/queremos hacerlo sin más, y si insiste, escucha activamente.

Escucha activamente.

Escuchar activamente es todo un arte. Significa ser capaz de entender lo que nos quieren decir y sobre todo, lo que no nos quieren decir. Se trata de ampliar al máximo la información que nos comunican. Así, si nuestro manipulador de enfrente nos pide que hagamos algo que no queremos, tras negarnos de inicio sin excusa, contrarrestaremos peguntándole  sobre su situación, sus necesidades etc.

Aquí de lo que se trata es de cambiar los papeles.

¿Por qué debo exponer yo los motivos de mi negación? Que sea la otra parte la que exponga cuales son sus necesidades y el por qué de que no pueda hacerlas.

Una vez llegados a este punto, sabremos qué es lo que quiere la otra persona que hagamos y los motivos por los qué quiere que nosotros lo hagamos. Con toda esta información, ya podremos pasar a la siguiente herramienta de negación asertiva. Ofrecer alternativas.

Ofrecer alternativas

Que guay, punto de partido!! Ahora somos nosotros los que ofrecemos a la otra persona alternativas para que pueda hacer lo que necesita. Hemos conseguido dejar al manipulador sin recursos. Si nos fijamos, esta es la herramienta que hubiera utilizado si hubiéramos puesto una excusa al principio de la petición. Pero no podemos ser malos, y menos si lo vinculamos con el concepto de asertividad, así que de manera sincera y constructiva, ofreceremos a nuestro manipulador diferentes alternativas para que sea él quien pueda hacer lo que necesita.

Algunas de estas alternativas pueden ser cambiar el horario de otras actividades, posponer alguno de los otros compromisos, pedir ayuda a otras personas de su entorno etc.

Puesto que ya le hemos ofrecido ayuda y alternativas para que no salga perjudicada la otra persona, será el momento de expresar lo que quieres que ocurra.

Expresar lo que quieres que ocurra

Ahora que no hemos puesto excusas de “bien queda”, conocemos las necesidades, la situación del demandante y le hemos ofrecido ayuda para que busque alternativas, el siguiente paso será expresar lo que queremos que ocurra. Normalmente, en este nivel, solemos desearle suerte a la otra persona para que pueda conseguir lo que necesita y pueda satisfacer todos sus deseos. Si no deseamos que tenga esa fortuna, quizás será mejor obviar este paso…

Y por último, procuraremos que se llegue a un acuerdo viable.

Acuerdo viable

Un acuerdo viable es aquel en el que todas las partes quedan satisfechas, ya que si alguien no queda satisfecho con el acuerdo, difícilmente este será viable y sostenible en el tiempo.

Aquí es nuestra oportunidad para ofrecernos a hacer lo que nos propone, pero en otro momento, cuando a nosotros nos vaya bien. Ofrecernos para atender a sus demandas en otra ocasión nos hace ser asertivos, ya que transmitimos a la otra parte nuestra voluntad de ayudarle en otro momento. Y lo  más importante de todo, estamos valorando y respetando nuestras necesidades.

Resumiendo…

Siguiendo estos pasos conseguiremos no hacer algo que no queremos, y lo más importante de todo, no sentirnos culpables por ello. Al habernos informado perfectamente de las necesidades de nuestro demandante, de los motivos por los cuales nos pide el favor, haber buscado alternativas y ofrecido para atender su demanda en otro momento, nuestro sentimiento de culpa quedará sin argumentos para florecer.

Por otro lado, si al recibir toda esta información creemos que debemos ayudar a la otra persona, estupendo, ayúdala. De lo que se trata es de ser asertivos. Por lo que si su exposición nos ha convencido, ahora seremos nosotros los que querremos decir sí a su petición.

Y cómo seguro estarás pensando que todo esto está muy bien, pero lo difícil es hacerlo, te propongo lo siguiente. Adelántate a esta situación. Al fin y al cabo, todos conocemos quiénes son los que nos quieren manipular y bajo que situaciones.

Todas estas habilidades sociales se pueden entrenar. Si quieres saber más, clic aquí!

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Share This