Marcos Escamilla, coach estratégico

 

Soy alguien que ha decidido cambiar su vida, no por cansancio ni aburrimiento sino por vocación, porque he encontrado aquello en lo que creo que soy realmente bueno.

Siempre hubo un aspecto  que me llamó mucho la atención, y era saber cómo se debía sentir un profesional cuando trabaja directamente con personas. Cómo se siente un cocinero tras ser felicitado por un plato o un masajista cuando acaba con una contractura. Esa sensación de satisfacción, de haber ayudado a alguien, de haber creado valor a una persona.

Partiendo de esta inquietud decidí hacerme coach, para trabajar con personas.

 

En mis primeras experiencias pude trabajar con una persona que vivía con un bloqueo considerable, después de haber sido considerada como muy buena cuando estudió su profesión, un revés profesional causó que abandonase esa profesión, su vocación, durante más de 15 años. Trabajando con ella consiguió volver a recuperar esa profesión, esa vocación y dedicarse a ella.

 

Estoy convencido de que el coaching es útil, muy útil y que con las herramientas que se utilizan y un gran desempeño por parte del cliente y del coach, se pueden conseguir metas que parecían inalcanzables.

Formo parte de ASESCO como CAC (Coach Asociado Certificado).

También soy licenciado en Administración y dirección de empresas por la Universitat Autònoma de Barcelona y máster en Dirección de Marketing y Comunicación por la Universitat Oberta de Catalunya. He trabajado 9 años en varias áreas como la gestión de taller, administración, RRHH, comercial, financiero y gestión.

¿En qué creo?

Honestidad

La honestidad es clave en Escamilla, se cuáles son mis límites y los límites del coaching eso me permite ser realista con los objetivos de mis clientes.

Empatía

No hay clientes iguales. Soy capaz de escuchar para luego crear el servicio que mejor se adapte a las necesidades del cliente.

Calidad

Creo que el único trabajo aceptable es el trabajo bien hecho y eso es lo que ofrezco a mis clientes.

¿Quieres mejorar en tu vida o trabajo?