Técnica de creatividad Walt Disney

 

No cabe duda de que Walt Disney ha sido una de las mentes más maravillosas que han existido. Sus aportaciones al mundo del cine, y en especial al cine de animación, forman parte de la historia del séptimo arte.

El cine de animación tal y como se conoce hoy en día no hubiera sido posible sin su figura. Una de sus grandes aportaciones fue introducir un personaje real dentro de sus producciones.

 

Este personaje era “Alicia en el país de los dibujos animados” (más tarde serviría para crear el archiconocido personaje de Alicia en el país de las maravillas).

Pues bien, este personaje se creó a partir de una persona real. En este caso, la actriz Virginia Davis interpretaba las escenas sobre un fondo negro para que luego resultara más fácil dibujar encima el personaje animado. A través de este innovador ejemplo vamos a ver la gran técnica de creatividad de Walt Disney.

Primera etapa: Soñador

 

La primera etapa consiste en dejar volar la imaginación, en no colocar barreras a tus pensamientos y olvidar la censura. La técnica más conocida por todos para utilizar en esta etapa del proceso es el Brainstorming.

En el ejemplo anterior, Walt Disney pensó… y si hacemos que los personajes de la próxima producción sean personajes reales? Por qué siempre tienen que ser animalitos?

En este caso, una de las cosas más importantes a tener en cuenta es no aplicarse la autocensura lógica de creer que eso no sería posible, o que tal idea es una utopía. Ya tendremos tiempo para discutirlo pensaba el genio de Walt.

 

                             

Segunda etapa: Realista

 

Una vez realizado el Brainstorming, y con un montón de ideas en la cabeza, llega el momento de la realidad. Aquí es dónde nos plantearemos el cómo… Cómo se pueden realizar todas esas ideas que hemos tenido en la etapa anterior.

Llega por tanto el momento de la realidad. El momento en el que técnicamente se analizan las ideas para ver cómo se pueden desarrollar.

 

Continuando con el ejemplo expuesto, Walt Disney empezó a pensar la manera en cómo poder dibujar un personaje real y hacer que sus movimientos fueran los propios de una persona real. Fue en este punto en el que llegó a la conclusión que la mejor manera para dibujar a una persona era hacerlo sobre la misma persona. Así que pensó que primero debería grabar la escena con un personaje real y luego dibujarlo. Y cómo lo podría hacer? Pues grabándolo sobre un fondo negro que facilitara posteriormente dibujar encima el nuevo personaje.

En esta parte del proceso aún es más importante si cabe mantenerse al margen del resto de ideas. Nunca deberemos pensar si esta idea va a gustar o no, sólo debemos pensar en si se puede hacer y cómo. Para esa parte del proceso está la tercera y última etapa, la crítica.

Tercera etapa: Crítica

 

Una vez analizada la realidad será el momento de pasar a la fase crítica. Ahora es cuando nos plantearemos si la idea del proceso anterior va a gustar o no. Para realizar esta labor crítica, es importante que entren en acción otros agentes distintos a los de soñador y realista para evitar que existan intereses partidistas en sus críticas.

Tal era la obsesión de Walt Disney para separar los procesos, que todas las etapas las llevaba a cabo en lugares distintos del estudio, con decoraciones muy dispares e incluso se vestía de manera diferente.

 

Se debe analizar si la idea es buena, si va a gustar y sobre todo, qué le falta para ser brillante. Siguiendo con el ejemplo de Alicia, Walt Disney reunió a todo su equipo de trabajo y les proyectó parte de lo que finalmente acabó siendo la producción final. Al principio les costó entender la idea, ya que no sabían nada de lo que se estaba creando, pero luego vieron que simplemente era una idea brillante y que el resultado era espectacular. Ahora no sólo tenemos a Mickey Mouse, ahora tenemos a Alicia que tiene todas las características de un personaje real.

Conclusiones

La creatividad es un proceso mental que requiere de varias habilidades y actitudes distintas en cada uno de los procesos.

 

Saber diferenciarlos y tratarlos por separado será la clave para el éxito de tus procesos creativos. Prueba de implementarlos en tu desarrollo personal o profesional siguiendo este método. Verás cómo si consigues centrarte sólo en la etapa que te corresponde, conseguirás resultados francamente sorprendentes.

Para ayudarte a diferenciar bien las distintas etapas, haz como Walt Disney. Desarróllalas en espacios físicos distintos e incluso vístete con algún distintivo que te recuerde que sólo puedes pensar en clave soñadora, realista o crítica.

Buenos procesos creativos a todos!!

 

 

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